Entre la protesta del agro y la reacción del Gobierno, los problemas persisten
Especial de NA, por Matilde FierroLa interna continúa entre el Gobierno y los integrantes de
la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias junto con los
productores agropecuarios.
Así mientras dos mil productores se reunieron el miércoles en
la asamblea bonaerense de Junín, el ministro de Agricultura,
Norberto Yauhar, clausuró la semana el viernes con mil pequeños
agricultores en una muestra en la Plaza de los Dos Congresos.
Cuando los titulares de CRA, FAA, Coninagro y Sociedad Rural
anunciaron que se congregarían el martes en distintos puntos del
país y en la Capital Federal, en una jornada de esclarecimiento y
de protesta, la cartera agropecuaria reaccionó.
Entonces los trascendidos demostraron que Yauhar recibió a
variadas asociaciones entre ellas Maizar, Apresid y otras, además
de haberse encontrado con miembros de Federación Agraria
disidentes de la conducción de Eduardo Buzzi.
Lo cierto es que mientras el agro intenta que sus reclamos
sean "oídos" y el Gobierno dice que, a su manera, ya los
"escuchó", en la zona núcleo productiva argentina, la semilla de
trigo no alcanza porque la producción fue muy baja, menos de 10
millones de toneladas, en la campaña anterior.
Además los números no cierran para pequeños y medianos
productores que arriendan campo, sobre todo, y si "hacen trigo"
pierden y para ganar con cebada necesitan 4.000 kilos por hectárea
de rendimientos.
La situación es inestable y muchos van a pasar de largo con los
campos desnudos durante el otoño-invierno hasta una soja y maíz de
primera implantación en la primavera.
El analista, titular de Agritrend S.A., Gustavo López, advirtió
que el cambio climático produce un sistema de precios de alta
volatilidad lo que agrega más "fuego" al "fuego" de las
indecisiones.
"La suba del costo de implantación y comercialización, sumado a
la incertidumbre del futuro precio de los arrendamientos, redujo
sensiblemente los márgenes de la mayoría de los cultivos, por lo
cual un incremento en los precios internacionales sería
fundamental para mejorar la ecuación productiva", dijo a Noticias
Argentinas.
Interesante parece destacar cómo discurre la industria del
biodiésel en la Argentina que proviene, como ya es sabido, de la
producción de aceite de soja.
En este sentido, Rogelio Pontón, economista, escribió para el
Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario que
Argentina se ha posicionado como el cuarto productor mundial y el
año pasado como el primer exportador mundial de biodiésel.
En el 2012 se exportaron 1,58 millones de toneladas por un
valor cercano a 1.770 millones de dólares, a un promedio de 1.120
dólares por tonelada.
El tema es que a fines del año que pasó, la industria del
biodiésel llegó a una capacidad de producción de 3,6 millones de
toneladas anuales.
Capacidad no significa producción, ésta última fue menor,
casi 2,5 millones de toneladas y la exportación que había
alcanzado en 2012, 480 mil toneladas, cayó en el primer trimestre
del 2013 un 65 por ciento.
Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina
de Biocombustibles e Hidrógeno, sostiene que desde el año 2010
hasta diciembre de 2012, es decir, desde que se empezó a cumplir
con la obligatoriedad de cortar el gasoil con un 7 por ciento de
biodiesel, la industria entregó a las compañías petroleras
2.185.655 metros cúbicos de volumen líquido.
En declaraciones reproducidas por Surtidores.com.ar advirtió
que "esta incorporación de combustible renovable y premium a la
oferta de gasoil ha permitido reducir significativamente el
déficit de oferta de diesel que se registró en el país".
Si bien ahora la mezcla subió al 10 por ciento, los referentes
de la actividad suponen que podría tratarse de una medida
coyuntural.
El dirigente sugiere ir "reemplazando parte del gasoil
extranjero con biocombustible local", para mantener los dos mil
nuevos puestos de trabajos directos y no menos de cuatro mil
indirectos que genera el sector, entre otros beneficios.
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