El clima juega con las cosechas argentinas
Especial de NA, por Matilde Fierro
El clima estaría en rotación hacia las condiciones que imperaron durante 50 años, entre las décadas del 30 y 80, y que afectan indudablemente a los cultivos argentinos hasta hacerlos reaccionar con mermas en los rindes o sufrir peligros de heladas tempranas y sorpresivas.
Esta es la teoría que elaboró en diálogo con Noticias Argentinas, el especialista en agroclimatología, el ingeniero agrónomo, Eduardo Sierra, que no obstante aclaró que las próximas dos semanas serán amables con la cosecha de granos gruesos en curso de sorgo, maíz, soja y girasol.
"Las prevenciones climáticas de los cultivos para cosechar vienen bastante buenas porque se está produciendo otro período relativamente cálido y seco que posiblemente abarque un par de semanas", estimó mientras las estimaciones de producción de soja rondan los 48 millones de toneladas y de maíz, 25 millones.
No se aguarda que el 2013 sea un año Niño ni Niña, aun cuando para Sierra "el clima está volviendo a lo que ha sido el estado climático medio de la región pampeana".
"Si uno se sitúa en los años 30, 40, 50, 60 y 70, el clima era como éste o más riguroso. Luego vino un óptimo climático que fueron las décadas de 1980 y 1990, muy estables y muy húmedas. Ahí la agricultura pudo avanzar hacia el oeste pero ahora todo volvió a la normalidad", dijo.
La NASA en los Estados Unidos teme y parece que con razón que vuelva a producirse ese período seco con mucho calor de verano y bastante frío de invierno que se extendió en una época larga, desde los años 30 hasta los 70, considerado una parte negativa del ciclo climático.
El especialista analizó que una cosecha de soja de 48 millones de toneladas y 25 de maíz no va a ser muy buena ni es excelente, "es sólo buena".
Además señaló que en pos de una calificación "vamos de nuevo a una cosecha fina -trigo y cebada- que por ahora la tenemos en observación y apunta a regular".
"Es probable que la cosecha gruesa 2013-2014 sea buena de vuelta, no es muy prudente esperar récords porque al haber una reversión del clima a un medio, grandes áreas del oeste argentino que fueron ocupadas por agricultura en los años 90, retornan a ser ganaderas y marginales", precisó.
Pero hay que recordar que esas zonas no eran agrícolas.
Un ejemplo es el sur de Córdoba: "se pudo hacer agricultura durante 20 años, ahora debería ser ganadera, lo contrario es llamar a la erosión", opinó Sierra.
En el sudoeste bonaerense, no llueve durante unas semanas, hace calor y viene un viento, levanta tormentas de polvo y la policía tiene que cerrar la ruta 3 porque no hay visibilidad, graficó.
Respecto del panorama más inmediato, después de las próximas dos semanas donde podrá avanzar la cosecha 2012-2013, "es posible que vengan lluvias de fin de marzo y se ve un abril con lluvias moderadas a escasas y temperaturas relativamente altas".
"El riesgo climático que hay ahora es que está faltando un poco de humedad para la terminación de la formación de los rendimientos de los cultivos de la actual campaña", expresó.
Además en este año sumamente irregular, ya se ven irrupciones de aire polar un poco tempranas, inclusive ya sobre el comienzo del otoño se prevé una entrada muy potente que podría llegar a producir heladas muy pronunciadas.
"No heladas generales de las que producen daños de consideración, pero sí un descenso térmico muy importante que algunos lotes de soja que todavía están formando el rinde los podría detener y hacerle perder kilos", explicó.
Una situación que ocurre es que a los excesos hídricos de la primavera y verano que anegaron un tercio de la provincia de Buenos Aires, le siguió un verano un poco escaso de agua y probablemente sea un otoño similar.
De manera que el comienzo de la futura campaña 2013-2014, se podría ver obstaculizado por falta de humedad en los suelos, es decir la siembra de la fina estaría en problemas.
El Niño que transitamos en 2012 tiró toda el agua en seis meses y el segundo semestre es seco.
Fue un Niño muy precoz, pero que terminó muy temprano y esta asimetría dañiña causó serios problemas por exceso de humedad con pérdida de calidad en los cereales de invierno y en los frutales.
"Ahora está faltando agua para alcanzar los potenciales de rendimiento de maíz y soja y corremos el riesgo de comenzar la próxima campaña con poca humedad en los suelos lo cual podría verse en dificultades en la cosecha fina, trigo, cebada, girasol que es un cultivo de verano de implantación tardía podría tropezar con la falta de agua", advirtió.
El pronóstico de Sierra tuvo una buena noticia: "La campaña primavero-estival 2013-2014", cuando se siembran de nuevo los granos gruesos, tendría muy buenas lluvias".
El aspecto negativo, sería que de "acá al comienzo de la primavera" podría producirse una "oscilación térmica muy grande, pasando de días muy cálidos a de repente irrupciones de aire polar con heladas muy fuertes.

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